miércoles, 15 de agosto de 2012

INTRODUCCIÓN.

La superpoblación humana es un problema ecológico fundamental, que puede influir, o influye, directamente en los demás problemas ecológicos: al menos porque sabemos que todo ser vivo contamina, en menor o en mayor grado (y el ser humano es el organismo más contaminante), por lo que cuantos más seamos, más contaminación produciremos.


La clave para comprender el problema de la superpoblación no es la densidad de población (número de personas por unidad de superficie), sino el número de personas que viven en una determinada zona en relación con sus recursos y con la capacidad del medio ambiente para sostener las actividades humanas; esto es, la capacidad de carga de dicha zona. Según este modelo, la totalidad del planeta yprácticamente todas las naciones de la Tierra se hallan más que superpobladas y en el caso especial de casi todos los países ricos, lo son porque están agotando las reservas de recursos en todo el planeta.

PROBLEMAS.


El incremento de la población humana del planeta supone un problema medioambiental, porque para cubrir las necesidades de las personas hay que recurrir a los recursos de la Tierra, y si no se realiza una gestión adecuada, muchos de ellos pueden agotarse.
Además, también debe considerarse que existe un reparto desigual de la riqueza: mientras que los países industrializados consumen el 80 % de los recursos, más de la mitad de la humanidad tiene que sobrevivir en condiciones límite y un tercio vive en una situación de pobreza absoluta.





POSIBLES SOLUCIONES.


La primera opción inmoral es limitar los nacimientos empleando medidas anticonceptivas, contraceptivas y abortivas. La segunda es limitar el envejecimiento a través de la eutanasia obligatoria una vez superada la edad que marca el umbral de la improductividad (65/70 años). Esta última tiene la ventaja de propiciar el nacimiento de nuevos productores al tiempo que se limita la presencia de consumidores inactivos.


Que nadie diga que la segunda alternativa es inhumana, al implicar una suerte de homicidio, mientras que la segunda no lo es, en especial cuando se constriñe a impedir la fecundación. No. Estamos en un supuesto de fuerza mayor, de suma cero. Por cada anciano al que perdonemos, dejará de nacer un joven capaz de mantener a una persona temporalmente imposibilitada para trabajar. Dada la carestía de recursos, la sobreabundancia de consumidores y la insuficiencia de productores (a lo que habría que sumar el aumento de precios y la consiguiente disminución rápida de patrimonios), ésta acabará muriendo de la peor manera -de hambre o de frío- por ley estadística. Mi medida, en cambio, contempla una muerte más humana de quien ya ha vivido una cantidad razonable de años, y conlleva, por añadidura, mayor eficiencia económica que la cuasi esterilización de la especie: matar a un consumidor puro frente a matar a un productor y prescindir de otro, susceptibles por igual de mantener con sus contribuciones en lo sucesivo al resto de ciudadanos en situación de paro. 

CONSECUENCIAS

v  Escasez de alimentos
v  Desigualdad social
v  Urbanización ordenada
v  Aumento de residuos

CONCLUCION.

  • Si vivimos cada vez más en un mundo mas sobre poblado nuestras condiciones de vida se harán más pobres día tras día. 
  • La sobrepoblación hace que el ser humano cada vez mas explote la tierra y se vaya desgastando más. 
  •   Debemos tener demasiado cuidado con la informática, asegurándonos de que cada cosa que hagamos no tenga graves consecuencias las cuales nos afecten de manera irremediable.